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FUENTE: El Economista

El cooperativismo agroalimentario español tiene nuevo líder. La andaluza Dcoop ha superado por primera vez los 1.000 millones de euros de facturación y ha desbancado del primer puesto a la gallega Coren. | Más noticias en la revista gratuita elEconomista Agro.

Hace unos días, la asamblea general de la cooperativa agroalimentaria aprobaba las cuentas de 2016, un año histórico para Dcoop por un doble motivo: por primera vez su facturación superaba la cifra mágica de los 1.000 millones y se convertía además en la líder del sector en nuestro país.

El hito de la entidad andaluza es más asombroso aún si tenemos en cuenta que en 2005 su facturación apenas alcanzaba los 226 millones de euros. Desde entonces, gracias a las integraciones con otras cooperativas, su cifra de negocio no sólo ha crecido exponencialmente, sino que gracias a las fusiones, la cooperativa de segundo grado ha diversificado su tradicional actividad en el sector oleico con una importante presencia en el sector del vino, los cereales o los productos lácteos o cárnicos.

A eso hay que añadir su importante presencia territorial, con actividad en 14 provincias de cuatro comunidades (Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y País Vasco).

Las integraciones no sólo están en el ADN de esta "cooperativa de cooperativas", sino que ha sido columna vertebral de una política de dimensionamiento que la ha llevado a ocupar el cuarto lugar en facturación en 2013 al primer puesto cuatro años después. Fue a partir de ese ejercicio cuando la compañía presidida por Antonio Luque dio el gran estirón, gracias, entre otras operaciones, a la incorporación de dos operadores vitivinícolas: la castellanomanchega Baco y la vasca Labastida.

Para el director general de Dcoop, Rafael Sánchez de Puerta, dos son las principales claves del éxito de la cooperativa. Por un lado, "tener absolutamente claro que para operar con fuerza en los mercados había que tener dimensión y trabajamos desde el primer día para ello". Por otro, "la diversificación, el ver que se generan mucha sinergias entre las secciones, que todas apoyan a las demás y que es un modelo perfectamente desarrollable", todo ello enmarcado "en un diseño organizativo que se ha demostrado de éxito y una gestión eficiente, muy segura, con los pies muy en el suelo, asumiendo el mínimo riesgo y con muchísimas transparencia y participación de las cooperativas".

"Mandar en el mercado"
Rafael Sánchez de Puerta recuerda cómo la antigua Hojiblanca, hoy Dcoop, "para poder mandar un poco en el mercado, defender el valor de nuestros productos" se marcó como "primer objetivo", trabajar en la concentración de la oferta. "Si somos líderes en producción de aceite teníamos que tener empresas con dimensión de líder. Hay cooperativas que han alcanzado lo que tienen y dicen voy a conservarlo y a buscar mucho valor para beneficiar a este grupito, mientras nosotros siempre lo que hemos hecho es intentar compartir ese valor con los que han ido entrando. Siempre hemos tenido las puertas abiertas y hemos sido muy generosos en ese sentido".

El primer gran salto de la antigua Hojiblanca fue su fusión con Cordooliva. "A partir de ahí cogió una diferencia sobre todos los demás en el sector del aceite de oliva. Eso provocó muchas más integraciones", explica Sánchez de Puerta.

El segundo gran paso fue la diversificación. "Muchas de esas cooperativas tenían aceituna de mesa y pensaron que qué sentido tenía que estas dos empresas se gestionen por separado". Se integró entonces Acorsa. En aquel momento entraron siete cooperativas y hoy tienen ya 24.

Nueva sección de almendra
El tercer paso fundamental fue la integración de Baco, "lo que además nos permitió ser cooperativa en Castilla-La Mancha".

El directivo asegura que seguirán las integraciones. "Vamos a trabajar en esa línea. Ayer mismo acordamos la integración de una nueva de aceite de oliva. Nunca le hemos dicho no a nadie".

Por el momento, Dcoop quiere dar el salto a uno de los cultivos emergentes: la almendra. "Se aprobó en la asamblea general constituir una sección y estamos dando los primeros pasos. Ahora tenemos cero, pero estoy seguro de que en pocos años vamos a ser una cooperativa importante en almendras", añade.

"El modelo está claro que es éste y lo más importante es que los socios están contentos. El único motivo de nuestro trabajo es que los socios mejoren calidad de vida, tengan estabilidad y ganen el mayor dinero posible".

El pasado 2016, la Sección del Aceite se mantuvo un año más como la columna vertebral del grupo, que aumentó en general la facturación de todas sus secciones con respecto a 2015.

El valor de las exportaciones del grupo Dcoop en 2016 (Dcoop, Mercaóleo, Musa y Acyco) se incrementó casi un 14% respecto a 2015 hasta rozar los 490 millones de euros, mientras que el volumen lo hizo en un 7% hasta superar los 231 millones de kilos/litros. Dcoop vende sus productos en 69 países, liderados por Italia y Estados Unidos, que concentran más de la mitad del valor de las exportaciones.

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