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Las cooperativas El Progreso de Villarrubia de los Ojos y Oleovinícola Campo de Calatrava de Bolaños de Calatrava han dado el paso de constituir esta cooperativa de Segundo Grado para el sector del aceite de oliva

Las cooperativas de primer grado El Progreso, de Villarrubia de los Ojos, y Oleovinícola Campo de Calatrava, de Bolaños de Calatrava, ambas en la provincia de Ciudad Real, han constituido la cooperativa de Segundo Grado OleoVidabol, dedicada exclusivamente al sector del aceite de oliva. Ha sido esta mañana cuando se ha hecho firme esta constitución, con la firma notarial de esta integración por parte de los presidentes de ambas cooperativas, Jesús Julián Casanova y Julián Castro.

Las dos cooperativas cuentan con sección de vino y de aceite; y ambas son socias del grupo Vidasol, dedicada a la comercialización vinícola. En este sentido, el presidente de El Progreso y miembro del Consejo Rector de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, Jesús Julián Casanova, afirma que “viendo el buen funcionamiento del grupo Vidasol y los buenos resultados obtenidos, hemos decidido dar un paso al frente para comercializar las producciones oleícolas de forma conjunta; incentivado por las ayudas a las agrupaciones de productores de productos agroalimentarios convocada por la Consejería de agricultura de Castilla la Mancha.”

Las conversaciones para llegar a este acuerdo se gestaron el pasado mes de septiembre, “es algo que ya teníamos en mente y lo planteamos más en serio el pasado septiembre”, afirma el presidente de Oleovinícola de Bolaños de Calatrava, Julián Castro, quien matiza que “desde el principio fuimos conscientes de los importantes beneficios de este acuerdo y nos pusimos a trabajar en ello”.

El proceso de constitución de Oleovidabol y las gestiones necesarias para que haya sido una realidad han sido posibles con el asesoramiento de los profesionales de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha; así lo confirma el presidente de El Progreso, Jesús Julián Casanova, “los departamentos de Gestión Económica y Jurídico nos han facilitado este proceso de integración, que requiere de numerosos trámites que deben ser llevados a cabo por profesionales”.

En este sentido, el responsable del Departamento de Gestión Económica de Cooperativas Agro-alimentarias, Sergio Hurtado, afirma que “la creación de esta cooperativa de segundo grado está cofinanciada por el Fondo Social Europeo (FSE), a través de la ayuda de POISES para la mejora en la competitividad de las entidades de economía social. Desde Cooperativas la fusión y la integración son procesos que impulsamos con todas las herramientas a nuestro alcance, y entre ellas se encuentra nuestra vinculación con la Confederación Española de Economía Social (CEPES), que gestiona estos fondos europeos”.

Abiertos a nuevas incorporaciones

Oleovidabol arranca con dos socios y su presidente será Jesús Julián Casanova; el vicepresidente Julián Castro; secretario José Joaquín Moreno-Chocano; y los vocales Luis Millán, Francisco Florencio Álvarez, José Ruiz y Aniceto del Valle.

Jesús Julián Casanova y Julián Castro coinciden en el espíritu de apertura de la nueva cooperativa, “estamos abiertos a nuevas incorporaciones a la cooperativa de Segundo Grado, creemos firmemente en la apuesta por la dimensión y hemos visto en la Cooperativa de Segundo Grado la fórmula idónea para que nos permita salir a competir en los mercados, con mayor eficiencia y menos coste”.

Ambos subrayan los beneficios de agruparse, en cualquiera de sus fórmulas, “hacer inversiones en comercialización, intentar tener una repercusión nacional e internacional solo es posible si estamos agrupados; los costes humanos, de infraestructuras o tecnologías que requiere hacer una apuesta clara por salir al mercado, son muy difíciles emprenderlos si estás solo, cuesta mucho desarrollar estos recursos, sin embargo estando agrupados cuesta menos”.

Y matizan las premisas fundamentales para llevar a cabo este proyecto: “La confianza, la buena relación y las ganas de hacer las cosas bien; queremos ser un ejemplo de una cooperativa de Segundo Grado que funciona, a la que le van las cosas bien, pero una cosa está clara, no solo vale con hacer las cosa bien, sino que hay que querer quererse”.

Creer en el espíritu cooperativo

La suma de la cosecha de ambas cooperativas, tras la constitución de OleoVidabol, podría superar los 15 millones de kilos de aceituna, comercializando 3,2 millones de kilos de aceite y aspirando a facturar 9 millones de euros, aunque como apunta el presidente de El Progreso, “el horizonte de una facturación superior a los 25 millones de euros que nos permita constituirnos como Entidad Asociativa Prioritaria de Interés Regional (EAPIR) aún está lejano y depende, claramente, de que se sumen nuevos socios”, con este objetivo se están manteniendo otras conversaciones.

“Hay que trabajar desde la positividad, dejar de un lado los localismos y no cerrarse en banda con cabezonerías inútiles; lo más importante es la creación de riqueza, que los agricultores sean capaces de vivir mejor y que suban sus rentas”, afirma Jesús Julián Casanova.

“Es muy importante creer en el espíritu cooperativo, que las personas que den el paso de unirse crean en esto, que crean en el agrupamiento, en que este es el camino, unir fuerzas para ser mejores y llegar más lejos”.

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Integración