Cooperativas agro-alimentarias Castilla-La Mancha Avenida de Criptana, 43 13600 Alcázar de San Juan - Tel: 926545200

“Utilizamos cookies propias y de terceros, con finalidades analíticas, publicitarias y elaboración de perfiles, recabando para ello los datos necesarios como hábitos de navegación del usuario. Puedes acceder a más información aquí”

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso.

Acepto

En los últimos años, el conocimiento de la Responsabilidad Social en las cooperativas ha experimentado un avance significativo, aunque aún queda un largo camino por recorrer.

En el sector agroalimentario estamos asistiendo a la aparición de nuevos estilos de negocio basados en prácticas más sostenibles y saludables orientadas especialmente a las nuevas tendencias de mercado.

El consumidor medio cada día está más preocupado por los problemas que tienen que ver con el bienestar social y el respecto al medio ambiente y esto es algo que debemos tener presente en las cooperativas agroalimentarias. El último estudio de febrero de 2019 realizado por la OCU en 2019 y el Foro NESI para la Nueva Economía e Innovación Social, revelan que el 73% de las personas que consumen en España ya consumen con criterios éticos y sostenibles. En este sentido, estas nuevas tendencias en el consumo comienzan a valorar factores como el cuidado del medio ambiente, el respeto a los derechos humanos, la solidaridad y la lucha contra la desigualdad.

Los mercados europeos cada vez más envejecidos se enfrentan a la demanda de un plus de sostenibilidad en continuo crecimiento. El porcentaje de consumidores en los mercados globales que quiere ver más apoyo de las grandes marcas en temas sociales y ambientales se sitúa ya en el 93%. Esto no es ajeno a las grandes firmas que están demandando a sus proveedores productos que apuestan por la sostenibilidad en cumplimiento a los requisitos que se imponen a través de sus memorias de sostenibilidad atendiendo a los estándares internacionales GRI.

Resulta especialmente preocupante el dato que aporta el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD): los niveles actuales de consumo equivalen a la capacidad sostenible de 1,6 veces la tierra. También cabe destacar la información que nos traslada el Foro Económico Mundial que nos indica: en los últimos 50 años, el 60% del ecosistema de la Tierra se ha agotado.

Esto es digno de reflexión, pero entendemos que la presión más acuciante está por venir. Se estima que se va a triplicar el número de habitantes del planeta considerados como clase media hasta el año 2030, en especial en países en vías de desarrollo o grandes potencias mundiales. Se prevé que entre China e India podrían llegar a tener el 38% de la población mundial. Para 2050, estimaciones de diversas instituciones pronostican un incremento sobre la demanda de recursos naturales que oscila entre tres y seis veces los niveles actuales.

Motivación humana

En nuestra mente de consumidores, la alimentación se está convirtiendo en una herramienta para prevenir enfermedades y encontrar bienestar y calidad de vida a futuro, más que en un medio para cubrir las necesidades inmediatas de nutrición. Si nos retrotraemos a la década de los 40 del pasado siglo, en 1946 Abraham Maslow describió en su obra “Teoría sobre la Motivación Humana” que la alimentación se encuentra en la base de la pirámide de necesidades, junto a respirar, descansar, tener relaciones sexuales y mantener un equilibrio en nuestro organismo.

Si analizamos lo que ha ocurrido en el sector de la alimentación, hemos recorrido probablemente todos los niveles de la Pirámide de Maslow. Hemos pasado de cubrir simplemente las necesidades fisiológicas a exigir condiciones de seguridad, ser una forma de pertenecer a un grupo (ejemplo de ello son los restaurantes, las comidas de negocios o para festejar días señalados…) y constituir un elemento de reconocimiento (reflejo de ello es la frase “eres lo que comes”, “marida mejor tu vida con vino”… y los análisis de los diferentes hábitos dietéticos según el nivel socioeconómico de la población). Finalmente, podemos decir que la alimentación se encuentra en el nivel de la autorrealización.

Pirámide de Maslow

Para enfrentarnos a estas nuevas tendencias de consumo de los productos agroalimentarios se requiere afrontar nuevos estilos de GOBERNANZA COOPERATIVA, desde donde tenemos que tener la visión estratégica para convertirnos en cómplices de las nuevas necesidades de consumo y desarrollo sostenible, donde se afronten las nuevas necesidades sociales, económicas y ambientales que tiendan a garantizar un mayor equilibrio entre los diferentes grupos de interés.

Las cooperativas agroalimentarias necesitan incorporar nuevas visiones que contemplen entre otros:
• Un nuevo modelo de cultura entorno al agua
• Impulsar la gestión integral de los residuos
• Prevención de la contaminación atmosférica y del cambio climático
• Impulsar una nueva cultura energética sostenible
• Favorecer la movilidad sostenible
• Fomentar el consumo responsable y la producción ecológica
• La conservación y mejora de la biodiversidad a través de los espacios naturales
• Implicar a las empresas y cooperativas en prácticas de responsabilidad social corporativa
• Educar para un cambio hacia la sostenibilidad

Avanzar en sostenibilidad

Con objeto de poder avanzar en la sostenibilidad de la industria agroalimentaria, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha diseñado y puesto a disposición del sector un conjunto de herramientas para el fomento de la Sostenibilidad Integral de la Industria Alimentaria.

A través de la herramienta eSIAB se trabaja un programa integral de la Industria Agroalimentaria informando sobre las acciones y recomendaciones que éstas pueden llevar a cabo en materia de sostenibilidad.

Para realizar un diagnóstico adecuado esta herramienta contempla un cuestionario en dos niveles: básico (con 60 preguntas) y avanzado (con 100 preguntas). Realizado el diagnóstico se detectan puntos débiles a mejorar, necesidades de implicarnos en diferentes áreas de trabajo, ideas para la mejora, acciones estratégicas que son fáciles de ejecutar, todo ello a través de una serie de indicadores y recomendaciones. Cuando la cooperativa obtiene la valoración cualitativa estamos en condiciones de adherirnos al Decálogo de Sostenibilidad siempre que hayamos realizado el cuestionario avanzado, a través del cual podemos afrontar un compromiso público cumpliendo a medio y largo plazo con los siguientes principios:

1) Compromiso de aplicar criterios más éticos en la cadena de suministro
2) Economía local, grupos de interés y consumidores
3) Plantilla, donde juega un papel relevante la mejora del compromiso con ellos
4) Gestión en materia de huellas medioambientales
5) Gestión de la energía
6) Conducta ética en pro del establecimiento de prácticas que mejoren la conducta ética cooperativa
7) Agricultura y ganadería sostenible en beneficio de la biodiversidad
8) Ecodiseños, diseños ambientales a través de los etiquetados y el packaging
9) Residuos, con el compromiso de reducción de residuos
10) Investigación, innovación y desarrollo
“A veces enfatizamos el peligro en las crisis sin enfocarnos en las oportunidades. Deberíamos sentir un gran sentido de urgencia, porque esta es, por mucho la crisis más peligrosa a la que nos hemos enfrentado, pero al mismo tiempo nos provee de hacer cosas que ya deberíamos estar haciendo aplicando un sentido moral y de compromiso con el entorno”
Al Gore, expresidente de EEUU y Premio Nobel de la Paz.

Por Tomás Merino, responsable de la Fundación CooperActiva

**

“Actuación financiada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el marco del Anexo X del Real Decreto 307/2019 de 26 de abril, por el que se regula la concesión directa de diversas subvenciones en materia agroalimentaria y pesquera, para el desarrollo por parte de Cooperativas Agro-alimentarias de España, U de Coop. de diversas actividades de mejora de la competitividad y modernización de las cooperativas agroalimentarias y la formación, igualdad y rejuvenecimiento en consejos rectores”.